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Gabriel Guardia, Gerente General de Olivícola Laur, y el 4to puesto del Mundo

La historia de Olivícola Laur reune muchas historias juntas y una muy importante es la de Gabriel Guardia, su Gerente General. En esta nota nos cuenta cómo fue el camino para estar en el cuarto puesto del «Evoo World Ranking», de su pasión por la Olivicultura y de la cosecha 2020.

Su primera participación en un concurso internacional fue en el año 2013 donde obtuvo un importante premio. Esa tímida participación fue un revuelo provincial ya que posicionó a Mendoza entre los primeros aceites de la lista, compitiendo con grandes marcas de todo el Mundo. Quizás ese primer y gran paso fue un anticipo de lo que sucedería años posteriores…

Gabriel lleva más de 20 años trabajando en Olivicultura, estuvo en varias empresas y en 2012 se hizo cargo de la elaboración en Laur. Toda una vida dedicada al aceite de oliva, muchos años. Ha sido testigo del desembarco de la Nueva Olivicultura y de los cambios culturales que han llevado al Aceite de Oliva a ser un protagonista indudable de la nutrición y salud de las personas. Hoy, con 45 años es el principal protagonista de la conquista del 4to puesto mundial en Aceites de Oliva. Antes de ello, en el 2018 obtuvieron el 8vo puesto.

Al respecto Gabriel cuenta una anécdota: » Cuando salieron los resultados del año 2019 nos buscamos en la lista empezando desde el 8vo puesto (obtenido en 2018), y comencé a buscar hacia abajo, Me preocupé por que no figurábamos. Luego miré hacia arriba y vimos el 4to puesto». Entonces, cabe preguntar ¿cuál es el secreto?

Gabriel responde que hicieron foco en la Calidad, en realizar aquellas actividades productivas que influyen sustancialmente en la Calidad del producto final. Por ejemplo, nos cuenta, que en la etapa de elaboración tienen un especial cuidado en el momento óptimo de cosecha, aquel que acompaña los inicios del envero, cuando el fruto cambia de verde a violeta indicando el comienzo de la maduración del fruto. Otro aspecto esencial es que el tiempo de procesamiento no debe superar las 24hs, es decir el tiempo máximo desde la cosecha hasta la fabricación del aceite de oliva. Así mismo destaca un especial cuidado en el lavado del fruto y la limpieza de impurezas como tierra, hojas y palos, para evitar sabores indeseados. Luego el amasado en frío y otros labores importantes como por ejemplo un desborre adecuado y mantenimiento en frío del aceite. «Todo ese conjunto de acciones permiten que el amargor y el picante de los aceites de oliva se mantengan en el tiempo y sean apreciados por el consumidor». Otro aspecto que destaca es: » Laur pasó de elaborar 20 toneladas anuales a envasar más de 30 toneladas al mes, y siempre con una buena relación Precio/Calidad, dando más al cliente de lo que está pagando». Puede decirse que ese largo proceso cosechó sus frutos y hoy en día tienen una gran demanda de sus clientes de todo el mundo.

Sobre la cosecha 2020 Gabriel indica que «superó todas las expectativas a pesar que el inicio de la cosecha llegó junto con la Cuarentena» (hablamos de ello en la nota:«Coronavirus: excepción para la cosecha, pero…»  ). Pero Gabriel no deja escapar una gran preocupación: «Mendoza ha perdido 20000 hectáreas de Olivares en los últimos 15 años debido que para los dueños de las tierra es mas rentable venderlos para emprendimientos inmobiliarios». Este hecho que preocupa a muchos en Mendoza se inicia tiempo atrás en la época de los «diferimientos impositivos» de los años 90 y en cuyo proyecto Mendoza no fue incluida ( hablamos de ellos en la sección Historia). Las plantaciones intensivas que surgieron en otras provincias estaban más adaptadas a los requerimientos internacionales de Calidad, donde hay lugar para la cosecha mecánica y la rapidez de elaboración. Hoy Mendoza lucha por ello. El pasado mes en el día de la Olivicultura se inició una campaña en las redes sociales para generar conciencia y evitar la tala de Olivos Centenarios. Para él esto lleva a una «contradicción»: estar Mendoza en el 4to puesto a nivel mundial a pesar de la falta de competitividad Argentina en el comercio exterior sumado al problema de la falta de hectáreas implantadas con Olivares. Al respecto Gabriel destaca que los mejores aceites de Argentina se dan con los olivos del sur de San Juan, todo Mendoza y norte de Neuquén.

Gabriel, con orgullo, habla que Laur fue «la primer fábrica de Aceite de Oliva en Argentina», en sus instalaciones todavía se pueden ver las primera maquinarias que datan del año 1906.» Laur y su gente llevan a delante grandes cambios en la Olivicultura Nacional y son un ejemplo de adaptación y superación, anclados en la Calidad y el trabajo en equipo.

Felicitaciones!

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